Cien años después, Goyeneche sigue llegando tarde y diciendo todo

0
goyeneche

Por Fuggazzaman

 

Roberto Goyeneche nació hace cien años y todavía canta.
No en los discos: en las mesas largas de madrugada, en la voz cascada de quien ya perdió algo y aun así sigue.

El Polaco no afinaba: decía la verdad.
Se adelantaba, se atrasaba, mordía las palabras como si le dolieran.
El tango, con él, dejó de ser un género prolijo y pasó a ser una conversación íntima, casi un secreto dicho al oído.

Cantó al amor cuando ya se había ido, a la noche cuando empezaba a clarear.
Fue un obrero del fraseo, un tipo de barrio que volvió arte el quiebre.

A cien años de su nacimiento, Goyeneche sigue enseñando lo mismo: que cantar no es sonar lindo, sino animarse a quedarse.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *