El corazón también juega
Por Fugazzaman
Hay noches que no terminan cuando suena el silbato.
Quedan latiendo.
Argentina volvió del borde porque allí, donde otros tiemblan, este equipo recuerda quién es.
Hace menos de cuatro años levantó una copa; hoy levantó otra certeza: el coraje también juega.
Inglaterra encontró un gol y después se escondió de la pelota.
Argentina encontró su alma.
El 2 a 1 fue apenas la forma que eligió la justicia para hacerse visible.
Como dijo Diego Latorre: “Mismo resultado que en el 86. Por partidos como éste la Argentina es grande, y por partidos como éste Inglaterra nunca lo será…”.
Hay victorias que se festejan.
Y otras que se quedan a vivir en la memoria.
Argentina a la final. Inglaterra, otra vez, mirando desde afuera.
En algún rincón del país, un admirador de Margaret Thatcher acaba de cambiar de canal.
