El más argentino de los canadienses cumple medio siglo de vida
Por Fugazzaman
Michael Bublé está cumpliendo 50 años hoy. Lo ví en vivo en el Gran Rex, la noche en que conoció a Luisana Lopilato. De esto ya, catorce años.
Lo recuerdo como un recital redondito de principio a fin, con una orquesta que sonaba tan armónica como el set list que hizo.
El tipo ya me caía bien, luego de esa noche, lo terminé de incorporar a mis escuchas habituales. Bublé es un crooner que supo devolverle glamour y calidez a un género que parecía reservado a la nostalgia.
Desde sus primeros discos a comienzos de los 2000 hasta sus giras multitudinarias, Bublé construyó un puente entre Sinatra y el pop contemporáneo. Su voz aterciopelada, su swing natural y su carisma en el escenario lo consolidaron como uno de los grandes intérpretes románticos de este tiempo.
No es solo un cantor de clásicos: es un narrador de emociones. Si nunca lo escuchaste, date el gusto: descubrirás a un artista que convierte cada canción en una invitación a sentir. Celebro su cumple hoy martes, con uno de sus clásicos.
