La canción que nadie quería y terminó queriéndonos a todos
Por Fugazzaman
La historia de “Don’t You Want Me” parece escrita por el azar con pulso irónico.
Philip Oakey la despreciaba: la veía blanda, destinada al fondo del álbum «Dare».
Nació como un monólogo, terminó en duelo verbal, con Susan Ann Sulley en las voces sumada casi por accidente.
El productor la volvió amable; la banda, incrédula.
La discográfica decidió por todos y, en 1981, la canción salió igual.
Entonces pasó lo de siempre cuando el autor se equivoca: número uno, récord de ventas, MTV, clásico instantáneo.
Hoy suena igual que siempre: pegadiza, incómoda, poco romántica.
Una canción sobre poder y jerarquías.
El tema que nadie quería… y que terminó queriéndonos a todos.
