Las cuatro de la tarde
Por Fugazzaman
No pasa más el tiempo.
Es insoportable.
Laburás, comés, tomás mate, viajás en subte, en tren, en bondi…
estás con tus hijos, tu pareja, tu chongo, tus amigos.
Intentás una serie. Agarrás el teléfono. Scroll. Messi. Scaloni. La camiseta. Los locos lindos que viajaron miles de kilómetros persiguiendo un sueño.
Y otra vez mirás el reloj.
Falta una eternidad.
Nadie puede abstraerse.
Argentina llegó hasta donde todos queríamos y pocos podían asegurar.
Al último partido.
A la final.
Ojalá se dé.
Y si no, frente alta. Porque competir también es saber perder y reconocer el camino recorrido.
Mientras tanto, acá estamos.
Tratando de vivir normalmente.
Mintiendo, básicamente.
Porque hasta el domingo, a las cuatro de la tarde, nadie está realmente haciendo otra cosa que esperar.
Buen finde para todos.
