Que no nos gane la ingratitud
Por Fugazzaman
Cuestionarlos hoy sería una soberana injusticia.
Enfrente hubo un equipazo. España juega de memoria y hace tres años que no pierde.
Argentina llegó a la cita final con hombres tocados, el cuerpo vacío y sin una gota en el tanque.
Hasta tuvo que resistir con diez.
Se defendió como pudo.
Y cuando ya no quedaban piernas, regó la cancha con corazón.
Perdimos.
Duele.
Pero que el dolor no nos vuelva ingratos.
Son campeones del mundo.
Hoy, subcampeones. Nos regalaron años y noches que llevaremos para siempre.
Reverencias. Chapeau. Aplausos.
Gracias, muchachos.
Y justo hoy, Día del Amigo, abracemos a los que siempre están.
A los leales.
A los incondicionales.
La tristeza, algún día tiene que terminar.
La gratitud, en cambio, debería durar para siempre.
Vamos Argentina!
