WEB-Rada

Por Fugazzaman

 

Rubén Rada parecía de esos tipos que iban a estar siempre. Porque hay artistas que envejecen y otros que simplemente se vuelven parte del paisaje.

Rada era Uruguay, pero también era todo el Río de la Plata. Era candombe, rock, murga, jazz, televisión, humor y esa sonrisa enorme que parecía adelantarse a cada canción.

Desde El Kinto, Totem y Opa hasta ¿Quién va a cantar?, Rubenrá o sus encuentros con músicos de varias generaciones, nunca dejó de jugar, mezclar, inventar.

Setenta y tres años de artista y más de cuarenta discos dicen mucho.
Pero no alcanzan.
Porque Rada no fue solamente un músico extraordinario: fue un sonido, una manera de entender esta orilla del mundo.

Ayer se fue el Negro.
Y queda ese tambor imposible de apagar.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *