Si la vida me da palo: la fiesta rebelde que Mano Negra convirtió en bandera
Por Fugazzaman
Comencemos con un gran cliché, Mano Negra fue mucho más que una banda y «Casa Babylon» fue mucho más que un disco.
Cuando la última obra del grupo francés salió al mercado un 6 de mayo de 1994, Mano Negra ya había dejado de existir como tal pero su huella en los países iberoamericanos iba a sentirse como un terremoto.
Ese mismo año, los Fabulosos Cadillacs, la otra gran banda del movimiento alterlatino, triunfaba en la MTV con «Matador», e iban aparecer discos fundamentales como el «Re» de Café Tacuba o el «Dale aborigen» de Todos Tus Muertos, todos ellos muy influidos por una banda francesa, liderada por el hijo de unos emigrantes españoles, que se iba a convertir en el faro del renacimiento del rock latinoamericano en los 90, gracias a la aventura que llevó a la grabación de su mítico último disco.
De ese laburo elijo hoy uno de sus buenos temas, para abrir esta semana en esta Argentina, impredecible y fluctuante.
La música,.como siempre, explica mejor las cosas…
