Tantas tierras
Por Fugazzaman
Manu Chao nació en París, hijo de españoles exiliados, pero hace rato que resulta difícil decir de dónde es.
Quizás porque hizo de las fronteras una mala costumbre y de mezclarlas, una forma de hacer música.
Primero fue Mano Negra. Después llegaron Clandestino, “Me Gustas Tú” y esos discos donde caben rock, reggae, ska, Latinoamérica y un poco de calle.
En “Tantas Tierras” vuelve ese Manu Chao de siempre. Nombra Famatina, Chilecito, Chañarmuyo, Pituil.
Habla del agua, de la tierra, de los que resisten. Y repite una frase sencilla: no estamos solos.
Quizás ahí esté todo.
Porque hay músicos que necesitan un escenario enorme para hacerse escuchar.
A Manu Chao, a veces, le alcanza con nombrar un pueblo para que aparezca el mundo entero.
