Una guitarra, una canción y 55 años
Por Fugazzaman
Hay una mentira bastante instalada en la música: que para hacer algo grande hay que llenarlo de gente, instrumentos, cables y músicos con cara de estar resolviendo una ecuación.
Y no.
A veces alcanza una guitarra, una voz y una buena historia. «Wild World» es de esas canciones que parecen pequeñas hasta que uno las escucha después de cincuenta años y descubre que siguen ahí, intactas.
Cat Stevens la escribió en 1970, en medio de una época de cambios, partidas y preguntas.
Y aunque todavía discutamos si hablaba de una mujer, de una hija o de él mismo, poco importa.
La canción encontró su propio significado en quien la escucha. Quizás ahí esté su grandeza: cuatro acordes, una melodía reconocible y una letra que sobrevivió a modas, formatos y generaciones.
¿Hace cuánto que no escuchabas Wild World?
Que tengas un gran día…
