Una leyenda que no necesita calendario
Poe Fugazzaman
Hoy no es aniversario de nada. No nació un día como hoy, no salió un disco clave, no hay calendario que nos obligue a recordarlo.
Mejor.
Porque a Pappo no se lo recuerda por una efeméride. Se lo recuerda porque dejó una marca demasiado grande como para depender de una fecha. No fue un gran cantante. Ni falta que le hizo. Esa voz rota, áspera, era exactamente la que necesitaban sus riffs.
Pasó por Los Abuelos, Manal, La Pesada, armó Pappo’s Blues, Riff, Aeroblus y terminó tocando con B.B. King en el Madison Square Garden.
Nada mal para un tipo que hizo del blues una lengua propia.
Pappo no necesita aniversario.
Necesita volumen.
Porque mantener vivo su legado es bastante más justo que esperar a que el almanaque nos diga cuándo acordarnos de él.
