San Martín: demasiado grande para una estampita
Por Fugazzaman
A veces dan ganas de preguntarse…
¿San Martín existió?
Claro que si,
Aunque durante bastante tiempo algunos hicieron lo posible para que pareciera que no.
Cruzó los Andes, liberó pueblos, fundó bibliotecas, impulsó la educación y repetía: “Seamos libres, lo demás no importa”.
El problema era que además tenía una costumbre bastante molesta:
pensaba por su cuenta.
Buenos Aires le dijo: “Peleá contra Artigas”.
No.
“No cruces los Andes”.
Lo cruzó.
“No te metas con la Independencia”.
Se metió.
Un verdadero problema para la Dirección de Recursos Humanos.
Después de semejante currículum terminó lejos del país que ayudó a liberar, compartiendo el París de aquel entonces con Balzac, Donizetti y Víctor Hugo.
Murió un 17 de agosto de 1850.
Hoy tiene monumentos, calles, escuelas y discursos.
Pero quizá el mejor homenaje sea recordar al hombre, no al bronce.
José de San Martín.
Padre de la Patria.
Aunque durante años la Patria…
se comportó como un hijo bastante desagradecido.
Buen arranque de semana.
